Enamorados parte 2

Cantares 1:4

Átraeme en pos de ti

Atráeme; en pos de ti correremos.

El rey me ha metido en sus cámaras;

Nos gozaremos y alegraremos en ti;

Nos acordaremos de tus amores más que del vino;

Con razón te aman.

Líneas que leemos y aun así podríamos no identificarlas como propias.

¿Quién me atraerá y por qué me atraerá?

¿Realmente hay algo en mí aún digno de alegrarse, respirar y ser amado?

Esas primeras líneas pertenecen al primer capítulo de Cantares, escrito por el rey Salomón; una historia entre los que aman y son amados, también una analogía para aquellos que encuentran el amor de Dios.

Pero hay algo extraño en esos versos: son el deseo de un corazón que anhela ser enamorado. Nota cómo dice “nos gozaremos” y “atráeme”.

Es un corazón que aún no disfruta de la belleza y presencia de su amado.

Es un corazón en búsqueda de su hogar.

Un corazón que ha entendido su necesidad y ahora busca a Aquel que es capaz de sostenerlo y cambiar su vacío por plenitud.

Pero hay un paso que debemos dar, porque sabemos que hay alguien buscando nuestro corazón.

¿…Y si respondemos? ¿Y si le damos una oportunidad?

Salmos 40:17

Aunque afligido yo y necesitado,

Jehová pensará en mí.

Mi ayuda y mi libertador eres tú;

Dios mío, no te tardes.

Esa era mi situación: llenando todo lo que ardía en mí con un falso combustible. El enamorado de Cantares pasa antes por el afligido de Salmos.

Pero muchas veces solo me identificaba con la primera línea: “afligido y necesitado”. Aún no respondía a la gran voz que gritaba mi nombre y decía: “VUELVE”. No sabía que había un romance con el Creador esperando por mí.

Tal vez tú no pediste una señal, pero llegaste hasta aquí, y quiero decirte que sí la hay: hay una vida con Dios esperando por ti, ¡un romance con amor eterno!

No una vida de reglas y religiosidad, con rituales que nos ofrecen un falso contentamiento.

¡Hay algo mejor! ¡Mucho mejor! El amor del Creador de los cielos y la tierra.

Busca el romance de Dios.

Él está dispuesto a mostrártelo, y si abres bien los ojos, te aseguro que ya ha estado cortejando tu corazón.

Scroll al inicio